Historia de la ciudad


historia de la ciudad

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San Sebastián fue fundada hacia 1180 por Sancho el Sabio, rey de Navarra. Nace para ser puerto marítimo de Navarra pero pasa en el año 1200 a rendir vasallaje al rey castellano Alfonso VIII, y servir de salida al mar de la monarquía castellana.

Alfonso VIII jurará los fueros e iniciará la larga serie de privilegios otorgados a San Sebastián, para mantener vivo el tráfico navarro y una situación privilegiada de los comerciantes donostiarras en el mercado español.

La ciudad sufre a partir de 1266 múltiples incendios, llegando a arder por completo seis veces. En enero de 1489 un incendio redujo a cenizas la villa, tras lo cual se decidió la construcción en piedra de la villa.

A partir del último cuarto del siglo XV, San Sebastián, por su situación estratégica y su puerto principal, pasa de ser esencialmente comercial, a cumplir las funciones de base naval de la Escuadra Cantábrica, fuerza marítima que mantendrá durante siglos la lucha contra las escuadras francesas, holandesas y británicas.

Felipe IV, en 1662, le concede el título de Ciudad.

Durante la Guerra de la Independencia, San Sebastián fue ocupada en 1808 por las tropas napoleónicas. En junio de 1813 los aliados, las tropas anglo-portuguesas, sitiaron y dejaron aislada a la ciudad. Las tropas francesas capitularán el 8 de septiembre.

Se establece la capitalidad de Guipúzcoa en San Sebastián, en 1854.

En 1863, y tras un intenso debate, se procede a derribar las murallas, que limitaban el desarrollo de la ciudad. San Sebastián cambia de orientación. Terminada su etapa como fortaleza pasará a cumplir la función de capital de la provincia, comenzando su expansión.

La reina María Cristina fue clave en la consolidación de San Sebastián como ciudad turística y de veraneo de la burguesía. Enamorada de la ciudad, veraneó en ella desde 1893 a 1928, un año antes de su muerte, residiendo en el Palacio de Miramar. Se le dedicó un puente, la calle Reina Regente y el principal hotel de la ciudad, además de diversas esculturas.

En 1914, y con el inicio de la I Guerra Mundial, San Sebastián se convierte en la ciudad más cosmopolita de Europa. En su Casino se darán cita todos los personajes de la vida europea; son los tiempos de la Belle Époque donostiarra.

Al poco de estallar la Guerra Civil española, el 13 de septiembre de 1936, San Sebastián cae en manos de los sublevados. La dictadura mantendrá a San Sebastián el papel de Ciudad Capital de Veraneo. Franco residirá el mes de agosto desde 1940 a 1975 en el Palacio de Ayete.